Qué es la ESS
La Economía Social y Solidaria (ESS) es una forma de entender la economía que pone a las personas, la vida y el planeta en el centro. No es solo otra manera de hacer empresa: es otra manera de organizar la economía para que esté al servicio del bien común.
En la ESS, la actividad económica no persigue maximizar beneficios a cualquier precio, sino generar impactos sociales, ambientales y comunitarios positivos, de forma democrática, justa y sostenible.
La ESS agrupa a cooperativas, asociaciones, fundaciones, empresas de inserción, personas autónomas y otras iniciativas económicas que comparten una misma mirada: producir, consumir, financiar y trabajar de otra manera.
La ESS no es una economía alternativa porque sea marginal, sino porque propone una alternativa real al modelo económico dominante.
REAS Euskadi forma parte de REAS Red de Redes, un espacio de articulación estatal que impulsa la Economía Social y Solidaria desde una mirada compartida y transformadora.
Desde REAS Red de Redes se promueve un modelo económico alternativo con una triple dimensión, que combina reflexión, práctica y acción colectiva:
La ESS no es una economía alternativa porque sea marginal, sino porque propone una alternativa real al modelo económico dominante.
REAS RdR impulsa pensamiento crítico capaz de cuestionar el modelo económico dominante y proponer nuevos marcos que pongan la vida en el centro.
La ESS no se queda en el discurso. Desde REAS RdR se construyen alternativas reales en todas las fases del ciclo económico, desde la producción hasta el consumo.
REAS RdR es también movimiento social. Se tejen alianzas con otras realidades que cuestionan el orden económico y social actual para construir un marco de convivencia más justo, diverso y sostenible, donde quepamos todas.
La ESS no camina sola: se construye en red.
Las entidades de la ESS comparten unos principios éticos y políticos que orientan su actividad diaria. Son, a la vez, horizonte y práctica: un marco que marca hacia dónde avanzar y criterios concretos que guían cómo lo hacemos.
No se quedan en la teoría, pero tampoco renuncian a ella: se traducen en decisiones, en la gestión, en las relaciones laborales y en el impacto que generamos en nuestro entorno.
Todas las personas tienen el mismo valor y dignidad. Se promueven relaciones justas, sin discriminaciones, reduciendo desigualdades y brechas sociales.
El trabajo es una herramienta de realización personal y colectiva. Se defienden condiciones laborales justas, estables y con derechos, priorizando el bienestar de las personas.
La actividad económica debe respetar los límites del planeta. La ESS apuesta por modelos productivos responsables, que cuidan los ecosistemas y reducen impactos negativos.
Frente a la competencia, la ESS promueve la colaboración. Se tejen redes, se comparten recursos y se construyen alianzas para fortalecer el bien común.
El beneficio económico no es un fin en sí mismo. Los excedentes se reinvierten en el proyecto, en la comunidad o en la transformación social.
Las entidades están arraigadas a su territorio. Contribuyen al desarrollo local, fortalecen comunidades y generan economía con sentido.