03/06/2026
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Ecología Ekonopolo REAS Euskadi

El pasado 28 de mayo, Ekonopolo acogió el taller “Taller de cosmética natural con ingredientes botánicos”, una actividad organizada por REAS Euskadi y Bilbao Ekintza, e impartida por la entidad socia Terai Cosmética. Durante dos horas, quince mujeres se reunieron para aprender sobre el cuidado de la piel desde una perspectiva crítica, sostenible y cercana, además de elaborar sus propios productos cosméticos con ingredientes de origen natural.

El grupo participante llegó al taller con motivaciones diversas. Algunas de las asistentes compartieron el deseo de recuperar prácticas de elaboración casera de cremas, ungüentos y preparados naturales para el cuidado cotidiano, presentes en distintos contextos familiares y comunitarios. Otras se acercaron a la cosmética natural por necesidad, buscando alternativas para pieles atópicas o sensibles, afectadas por perfumes y determinados componentes habituales en la cosmética convencional.

La sesión sirvió también para desmontar algunos mitos muy extendidos. A lo largo del taller surgieron conversaciones sobre qué entendemos por “químico”, “natural” o “tóxico”, cuestionando ideas simplistas que a menudo circulan en redes sociales o campañas publicitarias. También se abordaron algunas promesas frecuentes de la industria cosmética, como determinados productos con efecto lifting o antiarrugas cuyos resultados, en muchos casos, son temporales y responden más a efectos superficiales que a cambios reales en la piel.

Más allá del cuidado personal, la actividad incorporó una reflexión sobre el impacto social y ambiental de nuestro consumo. Verónica, de Terai Cosmética, invitó a las participantes a mirar más allá de la etiqueta y preguntarse cómo y en qué condiciones se producen los cosméticos que utilizamos habitualmente. Una conversación que conectó el cuidado de la piel con el cuidado de las personas y del entorno.

La parte práctica permitió elaborar una crema hidratante rica en antioxidantes, formulada con ingredientes como aceite de chía, granada y pepita de uva. Cada participante pudo llevarse su propia creación, además de conocimientos básicos para seguir experimentando en casa de manera segura y consciente.

El taller concluyó reforzando una idea compartida durante toda la sesión: consumir de forma responsable también implica elegir dónde compramos. Apostar por productos elaborados localmente, conocer quién los produce y priorizar iniciativas comprometidas con las personas y el territorio son decisiones que forman parte de una manera más sostenible y justa de entender el consumo.

Porque cuidarnos también puede ser una forma de transformar la economía.